Reflejo de una época


 
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No nos podríamos plantear poder construir arcos de altas prestaciones sin una madera adecuada. El Pernambuco (Echinata Caesalpina), es la madera por excelencia para una buena construcción, ya que nuestro principal objetivo es conseguir que los arcos tengan un rendimiento de altísimo nivel.

El Pernambuco es una madera tropical que se encuentra en Brasil. Tiene un bonito y atractivo color naranja, es bastante densa y esta considerada como una madera lujosa, ya que se ha empleado para la fabricación de muebles nobles.

El árbol de Pernambuco es de crecimiento muy lento, de ahí que en la actualidad sea realmente un problema poder adquirirlo. La parte que sirve únicamente para la construcción de arcos es el interior del árbol, llamado duramen.

El duramen, es la zona de color naranja, a continuación tiene una gruesa capa de madera de un color vainilla claro que no se emplea para la construcción y su corteza tiene numerosas espinas gruesas. Solamente los árboles con más de treinta años de crecimiento permiten ser aptos para este trabajo.

Hay más de cuarenta variedades de Pernambuco, y no todas sirven para la construcción de arcos de alta calidad. Es una madera que permite un acabado de gran belleza una vez pulido

La madera de Pernambuco debido a su gran dureza, densidad y resistencia a la humedad, se ha utilizado durante muchos años para hacer las traviesas del las vías del tren e incluso para los vallados y postes del tendido eléctrico. Cuando llega a Europa, se utiliza como tinte textil debido a que la madera de Pernambuco tiñe el agua de un bonito e intenso color morado. Fue mas tarde con la familia Tourte en la primera mitad del siglo XVIII en París, cuando se descubrieron las magníficas cualidades para la construcción de arcos.